¿Qué le digo al hombre que miro cuando es su calle la que no mira hacia mí?
Estremecerle, asaltarle con un pensamiento, con un sentimiento. Algo entero, le he dicho.
Quedémonos aquí en ésta cama dentro del mundo, a imaginarnos lo que pasa allá afuera, superando tantísimo lo que en realidad es.
Tengo el pecho frío.